La Casa de las Cadenas: Donde Colón Soñó con las Indias
En una plaza tranquila de El Puerto de Santa María se alza un palacio que guarda uno de los secretos mejor documentados de la historia universal: aquí, entre sus muros de piedra, Cristóbal Colón trazó los últimos planes antes de cambiar el mundo para siempre.
Un Palacio con Privilegio Real
Las cadenas que cuelgan de su fachada no son mera decoración. En la España medieval, solo los edificios que habían acogido a la realeza podían exhibir este símbolo de inmunidad. Quien cruzaba esas cadenas quedaba bajo protección real, a salvo de la justicia ordinaria. La Casa de las Cadenas ganó este privilegio en el siglo XV, cuando los Reyes Católicos honraron con su presencia a la familia De la Cosa, propietarios del palacio y armadores de considerable fortuna.
Pero la historia que nos trae aquí no es la de reyes y nobles, sino la de un navegante genovés obsesionado con llegar a las Indias navegando hacia el oeste.
Colón en El Puerto: Los Meses Decisivos
Entre 1491 y 1492, mientras esperaba la decisión final de los Reyes Católicos sobre su empresa, Cristóbal Colón encontró refugio y apoyo en El Puerto de Santa María. La casa de Juan de la Cosa —cartógrafo, navegante y propietario de la nao Santa María— se convirtió en su cuartel general.
Imaginemos las noches de aquel invierno: Colón desplegando sus mapas sobre la mesa de roble, discutiendo rutas y corrientes con De la Cosa, calculando provisiones y tripulación. El puerto bullía de actividad, y desde las ventanas del palacio podían ver los mástiles de las naves que pronto escribirían historia.
Juan de la Cosa no era un armador cualquiera. Su conocimiento del océano y de las costas africanas resultaría crucial para la expedición. Tanto, que años después crearía el primer mapamundi que incluía las tierras recién descubiertas, un documento que hoy se conserva en el Museo Naval de Madrid.
El Misterio de la Santa María
Aquí surge uno de los enigmas que aún debaten los historiadores: ¿se construyó la Santa María en los astilleros de El Puerto? Los documentos de la época mencionan que Juan de la Cosa era propietario de la nave, originalmente llamada “La Gallega”, y que fue requisada para la expedición. Algunos investigadores sostienen que salió de las atarazanas portuenses, donde la tradición constructora naval tenía siglos de experiencia.
Lo que sí sabemos con certeza es que El Puerto de Santa María fue puerto de partida para muchas de las expediciones que siguieron al primer viaje. Desde aquí zarparon hombres hacia lo desconocido, cargados de esperanza y sed de fortuna.
La Casa Hoy: Piedras que Hablan
El palacio ha sobrevivido a cinco siglos de historia. Su fachada gótico-mudéjar, con esas cadenas de hierro que proclaman su antiguo privilegio, sigue imponiendo respeto. El patio interior, con su pozo central y sus columnas de mármol, conserva el silencio de los siglos.
Durante años sirvió como sede de instituciones locales, y aunque su interior no siempre está abierto al público, la fachada y la plaza que la rodea merecen una visita pausada. Sentarse en un banco frente al palacio y pensar que esas mismas piedras vieron pasar a Colón camino de su destino es conectar con la historia de forma tangible.
Visita Práctica
- Ubicación: Plaza de Colón (antiguamente Plaza del Castillo), centro histórico de El Puerto de Santa María
- Acceso: El exterior es visitable en cualquier momento. El interior depende de eventos culturales y exposiciones temporales
- Cómo llegar: A 5 minutos andando desde el Castillo de San Marcos, siguiendo la calle Larga
- Mejor momento: Al atardecer, cuando la luz dorada ilumina la piedra y las cadenas proyectan sombras alargadas
El Dato Curioso
Las cadenas originales de la fachada fueron fundidas durante la Guerra de la Independencia para fabricar munición contra las tropas napoleónicas. Las que hoy vemos son réplicas instaladas en el siglo XIX, pero el privilegio que representan —concedido hace más de quinientos años— nunca fue revocado. Técnicamente, quien se refugiara bajo ellas aún podría invocar la protección real. Aunque probablemente ningún juez moderno aceptaría ese argumento.
Don Rafael Mendoza
Historiador LocalCatedrático jubilado y autor de tres libros sobre la historia portuense, Don Rafael ha dedicado su vida a documentar el patrimonio de El Puerto. Desde los fenicios hasta las bodegas centenarias, no hay piedra de esta ciudad que no conozca su historia.