Cultura

Librerías y espacios literarios: el lado cultural de El Puerto que no sale en las guías

18 de febrero de 2026
8 min de lectura
Librerías y espacios literarios: el lado cultural de El Puerto que no sale en las guías

Librerías y espacios literarios: el lado cultural de El Puerto que no sale en las guías

Hay ciudades que tienen librerías. Y hay ciudades donde los libros forman parte de la conversación. El Puerto de Santa María es de las segundas. Aquí nacieron Rafael Alberti y Pedro Muñoz Seca — un poeta del exilio y un dramaturgo del humor — y esa contradicción define algo esencial de este lugar: que la palabra siempre ha importado, aunque no siempre de la misma forma.

Lo que no aparece en las guías turísticas es dónde vive hoy esa tradición. No en grandes cadenas de libros ni en cafeterías con estanterías decorativas. Vive en librerías pequeñas que llevan décadas recomendando lo que otros no recomiendan, en bibliotecas públicas que organizan lecturas para quien quiera escuchar, y en una fundación que custodia cinco mil libros de un poeta que se los dejó a su ciudad antes de morirse.

Esto es un recorrido por el lado literario de El Puerto. Sin atajos.

La Fundación Rafael Alberti: donde los libros son patrimonio

Si hay un epicentro literario en El Puerto, es la Fundación Rafael Alberti. No es una librería ni un café — es algo más raro y más valioso: el lugar donde se conserva la biblioteca personal de un poeta que fue exiliado durante treinta y ocho años y que, al volver, eligió dejar su legado en la ciudad donde nació.

La Fundación ocupa la casa donde Alberti vivió de niño, en la calle Santo Domingo. Dentro hay más de cinco mil volúmenes — primeras ediciones, ejemplares firmados, manuscritos — además de pinturas, cartas y documentos audiovisuales. No es un museo muerto. Desde que se fundó en 1993, la institución ha organizado los Encuentros con la Poesía cada verano, lecturas colectivas cada 16 de diciembre (aniversario del nacimiento del poeta) y ciclos de conferencias que conectan a Alberti con su generación y su tiempo.

En 2024, la Fundación inició una nueva etapa bajo la dirección del escritor y gestor cultural Uberto Stabile, con un plan ambicioso: reorganizar las colecciones, mejorar la conservación del edificio y preparar el espacio para la conmemoración del centenario de la Generación del 27 en 2027. Mientras tanto, la exposición temporal Alberti en Roma, que recorre los catorce años del poeta en Italia (1963-1977), permanece abierta hasta septiembre de 2026.

Ir a la Fundación no es turismo cultural al uso. Es entrar en una casa donde cada estantería tiene historia, donde las paredes todavía huelen a la tinta de alguien que escribió “Yo nací — Loss respeten — / con la luz de enero / con un grito de enero.”

No hace falta ser lector de poesía para sentirlo. Basta con estar ahí.

Las librerías: resistencia silenciosa

En una época en la que comprar libros es cuestión de dos clics y un algoritmo, las librerías que sobreviven en El Puerto lo hacen porque ofrecen algo que Amazon no puede: criterio. Una persona detrás de un mostrador que te dice “esto te va a gustar” y acierta.

Librería Ferla, en la calle San Bartolomé 21, es probablemente la que más se acerca al concepto de librería de barrio con fondo. Vende de todo — desde libros de texto hasta títulos especializados en historia, derecho y ciencias sociales — pero lo que la distingue es que sigue siendo un lugar donde la gente entra a preguntar, a curiosear, a dejarse recomendar. Tiene una valoración de 4,6 sobre 5 en Google, que para una librería de pueblo es casi un milagro.

Librería Portuense, en la Plaza Isaac Peral 4, ocupa un rincón en una de las plazas con más historia del centro. La plaza se creó en 1868 tras el derribo del Convento de San Antonio, y lleva el nombre del ingeniero que inventó el submarino. La librería se ha especializado en literatura infantil y juvenil — un nicho que en El Puerto tiene sentido: hay pocas cosas más importantes que poner un libro en las manos de un niño antes de que le pongan una pantalla.

Librería Casiopea, en la Avenida de la Libertad 26-28, va un paso más allá de la venta. Además de libros y prensa, ofrece servicios de encuadernación y restauración de libros. Suena a detalle menor, pero piénsalo: en una ciudad donde hay casas del siglo XVIII con bibliotecas familiares que se desmoronan, alguien que sabe restaurar un libro viejo es casi un servicio de patrimonio.

Librería Amadeus, en la Avenida Poeta Rafael Alberti 6, tiene la dirección más poética de todas — literalmente en la calle que lleva el nombre del poeta. Es una librería generalista, pero hay algo simbólico en que siga abierta en esa avenida, como una nota al pie de la propia biografía de Alberti.

Ninguna de estas librerías es instagrameable. Ninguna tiene un rincón de lectura con cojines de diseño ni una carta de cafés de especialidad. Son sitios donde se venden libros. Punto. Y eso, hoy, ya es un acto cultural.

Las bibliotecas: cultura pública, sin excusas

El Puerto tiene dos bibliotecas municipales. Dos. Para una ciudad de ochenta mil habitantes, no es mucho. Pero las que tiene funcionan, y funcionan bien.

La Biblioteca Pública Municipal “Poeta Rafael Esteban Poullet” está en la segunda y tercera planta del Centro Cultural Alfonso X El Sabio, en la calle Larga 89 — es decir, en el corazón absoluto de la ciudad. Tiene sala de consulta, hemeroteca, sala infantil y préstamo interbibliotecario. Pero lo que la hace especial no es su catálogo sino su programación: charlas literarias, cuentacuentos, presentaciones de libros. No son eventos con presupuesto de festival. Son una bibliotecaria y veinte sillas. Y a veces eso es suficiente.

La Biblioteca Pública Municipal “María Teresa León”, en la Avenida Menesteo, es la más joven — abrió en 2021. Su nombre no es casual: María Teresa León fue escritora, compañera de Alberti durante todo el exilio, y una de las voces más potentes (y más olvidadas) de la Generación del 27. Que la biblioteca lleve su nombre es un acto de justicia literaria. El espacio es moderno, luminoso, y ha ido llenándose de actividades — desde cuentacuentos para niños hasta presentaciones de novelas. Diego Magdaleno llenó el aforo con La Casa de las Palabras, un espectáculo de narración oral que demuestra que a la gente de El Puerto le siguen gustando las historias bien contadas.

Ambas bibliotecas son gratuitas. Ambas tienen wifi. Ambas están abiertas a cualquiera. Si buscas un sitio tranquilo donde leer sin que nadie te venda nada, ya lo tienes.

La sombra larga de dos escritores

No se puede hablar del lado literario de El Puerto sin nombrar a los dos que lo definieron.

Rafael Alberti (1902-1999) es el más conocido. Poeta de la Generación del 27, Premio Nacional de Literatura, exiliado durante casi cuatro décadas, volvió a su ciudad y le dejó su legado. Su casa-fundación existe. Su obra se lee. Su nombre está en calles, en avenidas, en la memoria colectiva de una ciudad que lo reclamó como suyo antes de que él volviera.

Pedro Muñoz Seca (1879-1936) es el otro. Dramaturgo, inventor del astracán — un género teatral que buscaba la carcajada sin complejos —, autor de unas trescientas obras. La venganza de Don Mendo sigue siendo una de las comedias más representadas del teatro español. Fue asesinado durante la Guerra Civil. El teatro municipal de El Puerto lleva su nombre. Hay una fundación con un pequeño museo en su casa familiar.

Alberti y Muñoz Seca no se parecen en nada. Uno era lírico, político, mediterráneo. El otro era cómico, popular, descarado. Pero los dos nacieron aquí. Y los dos entendieron algo que El Puerto sigue entendiendo: que la palabra — escrita, dicha, representada — es una forma de identidad.

Esa herencia no se conserva en un museo. Se conserva en una librería que sigue abierta, en una biblioteca que programa cuentacuentos, en una fundación que custodia cinco mil libros. Se conserva cada vez que alguien en esta ciudad elige leer.

Información práctica

  • Fundación Rafael Alberti: Calle Santo Domingo, El Puerto de Santa María. Exposición Alberti en Roma abierta hasta septiembre de 2026. Consulta horarios y eventos en rafaelalberti.com o en la web del Ayuntamiento.
  • Biblioteca “Poeta Rafael Esteban Poullet”: Centro Cultural Alfonso X El Sabio, Calle Larga 89. Tel: 956 541 573.
  • Biblioteca “María Teresa León”: Avda. Menesteo, s/n. Tel: 638 28 93 28.
  • Librería Ferla: Calle San Bartolomé, 21. Tel: 956 54 27 95.
  • Librería Portuense: Plaza Isaac Peral, 4. Tel: 956 85 23 32.
  • Librería Casiopea: Avda. de la Libertad, 26-28. Web: libreriacasiopea.es.
  • Librería Amadeus: Avda. Poeta Rafael Alberti, 6.

El Puerto no es solo playas y bodegas. Es una ciudad donde la gente lee, donde las librerías resisten, donde una biblioteca puede llevar el nombre de una escritora que el resto de España olvidó. Eso también es cultura. Y merece que alguien lo cuente.


Álvaro Pacheco

Álvaro Pacheco

Cronista Cultural

Licenciado en Historia del Arte y melómano empedernido, Álvaro escribe sobre todo lo que se mueve en la escena cultural portuense. Exposiciones, teatro, conciertos, literatura... si tiene que ver con cultura en El Puerto, Álvaro lo ha visto primero.