Gastronomía

La ruta del pescaíto frito: dónde comer el mejor bienmesabe y cazón en adobo

15 de febrero de 2026
12 min de lectura
La ruta del pescaíto frito: dónde comer el mejor bienmesabe y cazón en adobo

La ruta del pescaíto frito: dónde comer el mejor bienmesabe y cazón en adobo

Mira, no es una lista de restaurantes. Es una ruta. Una ruta de verdad, de esas que se hacen caminando, parando en cada parada, probando lo que toca, y volviendo a casa con el aceite en el olor de la ropa y los parpados pesados de lo bien que se ha comido. Tres horas. Dos kilómetros y medio. Cuatro paradas ineludibles. Y los tres platos que definen lo que es comer en El Puerto.

Porque aquí no valen medias tintas: el cazón en adobo, el pescaíto frito de verdad, y el bienmesabe que te deja sin palabras. Estos son los tres pilares de la cocina portuense. Y esta ruta los toca todos.

La premisa: qué hace que esta ruta importe

En El Puerto tenemos 50 sitios donde comer bien. Pero hay un puñado donde comen lo que comen porque esos platos específicos los llevan haciendo durante décadas sin cambiar ni una coma. No es nostalgia. Es perfección repetida.

El cazón en adobo no se improvisa. La fritura de pescado blanco no se inventa. El bienmesabe no se simplifica. Estos platos requieren aceite en su punto, pescado que llegó hace dos horas del caladero, y manos que saben lo que están haciendo porque lo llevan viendo sus abuelos.

Esta ruta conecta exactamente esos lugares. Los cuatro sitios donde, si quieres entender qué es comer en El Puerto de verdad, tienes que estar.

El recorrido: mapa mental y logística

Punto de partida: Centro histórico (Calle Misericordia) Punto final: Plaza España Distancia total: ~2.5 km caminando Tiempo: 3-4 horas (según cuánto te detengas en cada parada) Mejor momento: Martes a jueves, 13:00-15:00 (pescado más fresco, menos presión) Coste aproximado: 45-65€ por persona (completo con bebidas)


PARADA 1: Casa Paco Ceballos (El corazón: cazón en adobo)

Ubicación: Calle Misericordia, esquina con Avenida Falla Lo que vas a encontrar: Un bar de barrio de toda la vida. Sin pretensiones. Con manteles de papel que cambian a cada servicio y una barra donde están pegados los stickers de los equipos de fútbol locales.

Pero aquí está la cosa: aquí nació el cazón en adobo que todos conocemos.

El cazón en adobo de Casa Paco

No es que sea el mejor. Es que el resto está tratando de imitarlo.

El cazón es un pescado blanco, finito, con sabor suave. En manos equivocadas, es soso. En manos de Paco —que lleva ahí desde hace décadas— es una lección de química: pimentón dulce, vinagre justo, comino, ajo, y un marinado que sale perfecto porque la proporción es la misma de siempre.

Pides el cazón en adobo y te llega en cartuchos de papel de estraza, todavía humilde, con ese color rojo-marrón que viene del adobo, y la textura firme pero llorona del pescado marinado bien. Muerdes, y lo primero que notas es el vinagre —ese punto agrio que despierta la boca— después el comino, después el sabor limpio del pescado.

Es adictivo. Punto.

Las tortillitas de camarones (lo que NO esperas)

Pero espera. Todavía no te he dicho lo mejor.

Aquí también hacen tortillitas de camarones que harían llorar a un muerto. Aros de masa blanda rellenos de camarones fritos enteros (cabeza, cola, todo), sin rebozado apretado, sino con una masa que es casi un aire de hueva de cámara. Fritas en aceite limpio. Crujientes por fuera, tiernas por dentro.

Las metes en la boca entera. Se disuelven. Cierras los ojos.

La gente viene aquí por las tortillitas. El cazón es el abrelatas.

Qué pedir

  • Cazón en adobo (ración)
  • Tortillitas de camarones
  • Una caña bien fría
  • Si te apetece algo más: acedías o boquerones fritos

Tiempo en parada: 30-40 minutos Coste: 15-18€ por persona


PARADA 2: Bar La Perdiz (El purista: acedías fritas)

Ubicación: Calle Misericordia, camino al puerto Lo que vas a encontrar: Otro bar de barrio. Este más discreto. Menos ruidoso. Con fotografías antiguas de El Puerto en las paredes y un dueño que sabe tu nombre después de verte una vez.

La Perdiz es donde comen los pescadores. No es irónico. Es literal.

Acedías: la más refinada

Si el cazón es la contundencia, las acedías son la elegancia.

Una acedía es un pez plano, blanco, de carne finísima. Cuando está fresco y bien hecho, es como comer aire con sabor a mar. Finitas, crujientes, sin apenas rebozado (lo justo para que no se peguen), fritas en aceite limpísimo.

En La Perdiz las acedías son perfección. Las piden los que saben. Los turistas no las encuentran porque no están en Google. Exactamente así debe ser.

Muerdes una. Se quiebra. No hay espinas grandes (son casi cartílagos), y el sabor es puro: el pescado, punto. Nada más.

Chocos frito (lo contundente)

Si después de las acedías quieres algo más robusto, pides chocos (calamarcillos pequeños, enteros). Más cuerpo, más resistencia en el paladar, ese interior tierno con un toque de mar que los hace adictivos.

El secreto de La Perdiz

Piden pescado todos los días a la lonja de las 6 de la mañana. A las 2 del mediodía ya está en la sartén. Tres horas. Eso es todo el margen que tiene el pescado entre el caladero y tu boca.

Qué pedir

  • Acedías fritas (ración)
  • Chocos fritos (ración pequeña)
  • Agua o vino blanco (aquí la gente no bebe cañas, bebe vino)

Tiempo en parada: 25-30 minutos Coste: 12-15€ por persona


PARADA 3: La Ribera del Marisco / Romerijo (La experiencia: fritura mixta)

Ubicación: Paseo Marítimo Juan Carlos I, junto al río Guadalete Lo que vas a encontrar: Ahora sí, estética de chiringuito. Mesas altas, vista al río, olor a sal y a aceite, ruido de gente. El puerto que respira detrás.

Aquí empieza lo teatral.

Romerijo: el templo del pescaíto frito

Romerijo NO es un restaurante. Es una institución. Las colas en julio-agosto son bíblicas. Los fines de semana hay gente de pie esperando que se libere una mesa. Pero merece.

Pides fritura mixta, y eso significa: todo lo que salió esta mañana de la lonja.

Chocos, boquerones, puntillitas (calamares pequeñitos enteros), acedías, cazón, a veces pez espada si hay, a veces angulas (gulas fritas). Un poco de todo. La idea es que pruebes los texturas, los sabores, la variedad. Y lo pruebes fresco, porque aquí el pescado no espera más que el tiempo de fritar.

El aceite está limpio. El rebozado tiene ese punto que desaparece ni bien lo muerdes. No hay sabor a rancia, ni a “esto ha estado congelado”. Todo es vivo.

La magia de la fritura mixta

Aquí está lo importante: la fritura no es un accidente. Es composición. Los chocos necesitan un poco más de fuego (para que la piel quede crujiente). Los boquerones necesitan menos (para que no se resequen). Las acedías necesitan calor moderado y aceite limpio. Puntillitas en punto: crujientes afuera, tiernas adentro.

Todo eso sale en el mismo cartuchito de papel. Todo al mismo tiempo. Y todo perfecto.

El Guadalete como compañía

Estás sentado mirando el río. El mismo río que alimenta El Puerto hace siglos. Pescadores descargando caladeros al lado. El puente de San Alejandro de fondo. Y tú, comiéndote el resultado de esa máquina de pescar que es El Puerto.

Es difícil no ponerse emocional.

Alternativa: otros chiringuitos en la Ribera

Si Romerijo está lleno (y probablemente lo esté), a 50 metros está El Pescaíto o La Dorada. Mismo nivel, menos cola, fritura igual de buena. El cliente local lo sabe.

Qué pedir

  • Fritura mixta (ración grande, para compartir si vas con alguien)
  • Gambas a la sal (opcional, si todavía tienes sitio)
  • Un fino bien frío en una copa de verdad
  • Pan para aprovechar hasta la última gota de aceite

Tiempo en parada: 45-60 minutos (contar con la cola) Coste: 20-28€ por persona (dependiendo de si compartes)


PARADA 4 (Opcional pero recomendada): El Faro del Puerto (La conclusión elegante: bienmesabe)

Ubicación: Plaza España Lo que vas a encontrar: Esto ya es restaurante de verdad. Manteles de tela. Copas de cristal. Camareros que se mueven con propósito. Ventanas al centro histórico.

Si llegaste aquí sin explotar, esta es la parada opcional que convierte todo en experiencia.

Bienmesabe: el cierre perfecto

El bienmesabe es un postre tradicional gaditano que casi nadie come afuera de Cádiz. Se hace con almíbar dulce, almendras molidas, yema de huevo, y viene en un vaso o copita. Es denso, dulce, aristocrático.

En El Faro del Puerto lo sirven como toca: frío, en la proporción exacta, acompañado de un vino dulce de la propia región (un vino de postre de las bodegas locales) o un moscatel helado.

Después de tres horas comiendo pescado frito, el bienmesabe es el reset: dulce, sedoso, que descansa el paladar pero lo deja satisfecho.

El vino de acompañamiento

En serio, no pases por alto esto. Un vino dulce local (moscatel, amontillado) acompaña el bienmesabe de una forma que nada más hace.

Qué pedir

  • Bienmesabe de la casa
  • Vino de postre (pregunta al camarero cuál recomiendan)
  • Café (si todavía tienes hambre de sabor)

Tiempo en parada: 30 minutos Coste: 10-15€ por persona (solo postre + bebida)


La lógica de la ruta: por qué este orden

Casa Paco → La Perdiz → La Ribera → El Faro

¿Por qué no otro orden? Porque así funciona el paladar.

  1. Casa Paco (cazón + tortillitas): Abre el hambre. El adobo estimula. Las tortillitas son el gancho emocional. Te dicen “sí, esto es a lo que viniste”.

  2. La Perdiz (acedías): Cambio de ritmo. Más ligero. Las acedías son refinadas, te hacen sentir que estás haciendo esto con criterio, no solo llenándote.

  3. La Ribera (fritura mixta): La contundencia. Aquí es donde dices “esto es comer de verdad”. El aceite limpio, la variedad, la teatralidad. Es el clímax.

  4. El Faro (bienmesabe): El descanso. El cierre. Tu cuerpo ya está satisfecho, pero tu paladar necesita ese dulce, ese reset, ese “ahora entiendo por qué pasé tres horas comiendo”.

Cambia el orden y todo se desmorona.


Información práctica

Horarios

  • Casa Paco Ceballos: 12:30-16:00, 20:00-23:30
  • Bar La Perdiz: 12:30-16:00, 19:30-23:00
  • La Ribera (Romerijo): 12:00-23:00 (sin cierre)
  • El Faro del Puerto: 13:00-16:00, 20:00-23:30

Mejor momento para hacer la ruta

Martes a jueves, 13:00 inicio

El pescado está más fresco (de la lonja de esa mañana). Las colas son menores. Los dueños son más relajados y pueden hablar contigo si preguntas. No hay la presión de fin de semana.

En verano, madruga. El sol pega a las 3 de la tarde.

Coste total

50-70€ por persona (todo incluido: 4 paradas, comida de verdad, bebidas)

Es caro si lo comparas con una hamburguesa. Es barato si entiendes lo que estás comiendo.

Reservas

  • Casa Paco: No necesita (es bar de tapas)
  • La Perdiz: No necesita
  • Romerijo: En fin de semana, sí. Entre semana, no
  • El Faro: Recomendado en temporada

Qué llevar

  • Dinero en efectivo (algunos sitios no cogen tarjeta)
  • Paciencia con las colas
  • Ropa que no te importe que huela a aceite (aviso: la vas a llevar)

Los tips del insider

Tip #1: El factor fresco

Todas estas paradas compran a la lonja local, todos los días. El cazón de Casa Paco que comes hoy fue pez hace 8 horas. Eso no es marketing. Es realidad.

Si vas entre semana antes de las 2 de la tarde, el pescado tiene menos de 6 horas. Si vas viernes noche, tiene 24. Importa.

Tip #2: No aprietes la ruta

La idea es pausada, no una carrera. Siéntate. Come. Mira el río. Habla con el dueño de La Perdiz si quieres (lo va a apreciar). Pregunta en Romerijo cómo saben cuándo está el aceite en su punto.

La gente que entiende de comida habla de esto. Y la gente que hace esto no se aburre de hablar.

Tip #3: Vino, no cerveza

En las tres primeras paradas, los locales beben vino blanco o fino. Una caña va bien, pero si quieres hacer la ruta como toca, vino. En El Faro, definitivamente vino.

Tip #4: No comas ni desayunes fuerte antes

Esta ruta es para llegar con hambre. No lleno, no moderado. Con hambre. Así cada parada llega en su punto.


Qué hace que esta ruta sea diferente

No es una lista de “mejores restaurantes de El Puerto”. Es una secuencia gastronómica que te enseña qué es comer en El Puerto.

No es turismo de comida. Es etnografía de la mesa: cómo come la gente que vive aquí, dónde come, por qué importa ese sitio específico, qué significa ese plato específico en la estructura de El Puerto.

Cuando termines esta ruta, habrás comido tres platos que definen la ciudad. Y habrás entendido por qué los portuenses, cuando se van de aquí, es lo primero que echan de menos.


Haz esta ruta entre semana. Come despacio. Disfruta del aceite. Vuelve por más.

El Puerto no va a ir a ningún lado. Pero el cazón en adobo de Casa Paco, la acedia de La Perdiz, y la fritura de Romerijo… eso sí que es urgente.


Pepe Gallardo

Pepe Gallardo

Cronista Gastronómico

Nacido y criado en El Puerto, Pepe lleva toda la vida entre fogones y bodegas. Conoce cada rincón donde se fríe el mejor pescaíto y cada solera que merece la pena visitar. Sus recomendaciones vienen de años de tertulias, tapeos y amistades con cocineros de la zona.